Agentes de la Unidad de Controles de la Policía Local de Elche han interceptado un vehículo de gran tonelaje, en concreto un camión cisterna, que apenas podía frenar y que llevaba la barra de transmisión sujeta a la carrocería con una cuerda, lo que supone una anomalía de extrema gravedad.

 

El camión fue detectado en el marco de una campaña especial de vigilancia y control de las condiciones de vehículos puesta en marcha por la Policía Local de Elche en colaboración con la Dirección General de Tráfico. El citado vehículo se dedica a la actividad de desatascos, no había pasado la ITV (Inspección Técnica de Vehículos) desde hacía dos años y presentaba 13 deficiencias graves y una muy grave.

 

Los agentes comprobaron que el camión tenía muchos problemas para detener la marcha de forma eficiente porque el dispositivo de frenado únicamente actuaba sobre una de las dos ruedas debido a su estado de deterioro. Asimismo, el soporte de la barra de transmisión estaba sujeto a la carrocería por una cuerda de tal forma que, en caso de rotura, la barra podría haber salido despedida a gran velocidad con el consiguiente peligro.

 

Ante estos hechos, la Policía Local presentó la correspondiente denuncia y el camión fue trasladado con una grúa a un taller homologado bajo vigilancia de una dotación policial para garantizar en todo momento la seguridad de los viandantes.