El museo estaba situado en las dependencias del antiguo archivo del templo, tres salas existentes sobre la sacristía y ante-sacristía a las que se accede por la misma escalera que conduce al camarín de la Virgen y a las tribunas o balcones. La iniciativa del entonces Arcipreste, José Ródenas Abarca, fue secundada por Juan Gómez Brufal, archivero de la Basílica entre 1952 y 1982, encargado de dar vida al nuevo Museo con piezas religiosas que habían sobrevivido al incendio de 1936. Este centro se convertía en el segundo museo local tras la creación del Arqueológico Municipal en 1940 para exponer la colección del erudito historiador Pedro Ibarra y Ruiz (1858-1934).

Su sala central, la más amplia, presidida por un pequeño retablo de la Asunción original de 1735, recordaba su uso como oratorio de la llamada «Escuela de María», congregación organizada por una misión jesuítica que tuvo lugar en dicho año. En este espacio fueron situados los objetos de mayor tamaño: la gran cama de ébano y plata donada a la Virgen por el duque de Aveyro y señor de Elche en el siglo XVIII; la urna rococó del Monumento del Jueves Santo, de madera tallada y dorada  (1760), un Cristo crucificado de tamaño natural procedente de la desacralizada ermita de San Sebastián (s. XVI?), el tenebrario del Oficio de Tinieblas de Semana Santa (1731) y algunas pinturas al óleo: un retrato del obispo Siuri (1747), un San Jerónimo (s. XVIII), una tabla de San Blas y San Bernardo (s. XVI?), etc.

Una segunda habitación fue dedicada a exponer la orfebrería de la Basílica, así como los mantos de la Virgen: el brochado, el azul y el morado, todos del siglo XVIII, y el «de las Conchas», de 1917. Se mostraba también el terno que usó el obispo de Orihuela José Tormo en la consagración del templo el 3 de octubre de 1784, el copón de plata dorada en el cual repartió la comunión en dicha celebración y la espléndida corona que el mismo prelado donó a la Patrona de Elche unos años más tarde. También, la arqueta eucarística con ostensorio que, datada a finales del siglo XVI, constituye uno de los objetos más antiguos conservados en Santa María.

El museo contó con la colaboración del Patronato del Misterio de Elche, que acondicionó a sus expensas la tercera de las salas con el fin de intentar explicar mediante objetos, cuadros e imágenes las principales características del drama asuncionista. Para ofrecer una idea aproximada de la obra sacra en una época en la que los medios audiovisuales eran muy escasos, se colocó en la parte más destacada un conjunto escultórico formado por seis apóstoles —entre ellos San Juan y San Pedro— de tamaño natural y vestidos con trajes de la representación, que figuraban portar a hombros la camilla procesional de la Virgen, simbolizando la escena del entierro de María. En dicha camilla fue situada yacente una réplica de la Patrona ilicitana, concebida para suplir a la titular en los Ensayos Generales del Misterio y en las romerías de la Venida de la Virgen. Esa talla fue realizada por el escultor José Sánchez Lozano, mientras que las figuras de los apóstoles salieron de la gubia del alicantino José Gutiérrez Carbonell. La muestra se completó con instrumentos musicales del Araceli en desuso, un óleo inspirado en la Festa de Sixto Marco y una vitrina con documentos procedentes del Archivo de la Basílica y otros —como los cartones y libretas de los cantores de la Festa— cedidos temporalmente por el Archivo Municipal.

Desgraciadamente, las circunstancias hicieron que este museo no llegase a funcionar con normalidad. Su entrada a través de la sacristía del templo, con la consiguiente alteración de la vida litúrgica de Santa María, la complejidad de su acceso a través de una elevada escalera y la falta de recursos económicos, fueron paralizando su actividad. La construcción de la Casa de la Festa en 1988 decidió al Patronato del Misterio el traslado a la misma de los objetos y enseres de su propiedad. Con algunos de estos objetos trasladados, otros confeccionados ex profeso y un audiovisual explicativo, se creó en agosto de 1997 el denominado Museo Municipal de la Festa que ocupa ahora mismo la ermita de San Sebastián y una parte de la Casa de la Festa adjunta.

Por otro lado, los fondos artísticos de la Basílica fueron declarados «Colección Museográfica Permanente de la Comunidad Valenciana» en diciembre de 1999. Y algunas de sus piezas más notables fueron  restauradas y utilizadas en muestras temporales como «El Barroco en tierras alicantinas» (1993), «La Luz de las imágenes. Orihuela» (2003-2004) y «La Faz de la eternidad» (2006-2007). El 1 de agosto de 2008 era bendecido e inaugurado el Museo de la Virgen de la Asunción, Patrona de Elche, que, gracias a la iniciativa del rector de la Basílica, monseñor Antonio Hurtado de Mendoza, de algunas de las Camareras de la Virgen de la Asunción, constituidas en Junta Conformadora, y a la generosidad de instituciones y particulares, comenzó su andadura ampliando la oferta cultural y turística de la ciudad. Está situado en el llamado «Cuarto del Pozo» o antiguo vestíbulo de la Capilla de la Comunión y muestra a los visitantes gran parte de los elementos del antiguo Museo de Santa María, especialmente el rico patrimonio artístico e histórico de la Patrona de Elche. Con una instalación moderna y adecuada a las directrices museísticas actuales y con el respaldo de la Diócesis de Orihuela-Alicante, se han eliminado los impedimentos físicos y de funcionamiento existentes en las antiguas dependencias. De hecho, el Museo de la Virgen nació con la vocación de convertirse en un instrumento importante dentro del diálogo entre fe y cultura, en un centro que alcance a rentabilizar cultural y catequéticamente sus propios fondos, así como la historia de la Basílica de Santa María, parte fundamental e irrenunciable de la historia ilicitana

Las salas existentes sobre la sacristía del templo, que han sido archivo, oratorio, almacén, taller durante la restauración de la posguerra y museo, darán ahora un nuevo servicio, puesto que, convenientemente habilitadas y dotadas de los pertinentes sistemas de seguridad y conservación, están en proceso de convertirse en almacenes de aquellos objetos no expuestos, en depósito del rico Archivo Parroquial Histórico (con documentación comprendida entre 1294 y 1954) y en sala multiusos para albergar cómodamente a los investigadores y a las propias Camareras en sus tareas habituales.

 

Bibliografía básica:

Anna M. Álvarez Fortes y Joan Castaño García, El Archivo Parroquial Histórico de la Basílica de Santa María de Elche, Elche, Ayuntamiento de Elche, 1996.

J. Castaño García y M. Gertrudis Jaén Sánchez, «El Museo de la Virgen de la Asunción, Patrona de Elche: instalación técnica y discurso expositivo», Facies Domini, 3 (2011), p. 325-356.