El origen del MAHE: la colección Ibarra

Podemos considerar la colección de antigüedades del erudito local Pedro Ibarra Ruiz (Elche, 1858 – 1934) el germen del actual museo. Ibarra fue el autor de la primera Historia de Elche moderna y también realizó el primer estudio arqueológico del término ilicitano, en el que relaciona los distintos yacimientos y establece su cronología.

Profundamente concienciado de la necesidad de dar a conocer el patrimonio, como paso imprescindible para su valoración, fruto de su inmensa labor erudita es su “colección de antigüedades”, que incluía libros y documentos históricos y piezas históricas y arqueológicas, recopiladas por él o fruto de sus investigaciones.

Después de su muerte, se hizo inventario de la colección con vistas a su adquisición por el Ayuntamiento. En dicho inventario se constata la existencia, en ese momento, de cerca de seiscientos objetos, en su mayoría cerámicos. También comprendía ciento setenta y seis cajas con más de tres mil cuatrocientas piezas de cerámica, fundamentalmente fragmentos, ordenados para el estudio arqueológico del término de Elche. La colección también albergaba un gran número de monedas, desde época iberorromana, y una gran cantidad de objetos de todo tipo de diversas épocas.

El 16 de octubre de 1935, el Pleno del Ayuntamiento acordó el pago de una pensión a la viuda de Ibarra a cambio de la adquisición de la colección, pero no será hasta después de la Guerra Civil, en 1939, cuando, a instancias del entonces archivero, Alejandro Ramos Folqués, se constituya una comisión encargada de gestionar el traspaso del “Museo Ibarra” al Ayuntamiento.

No obstante, la colección permaneció en la casa familiar de la calle Conde (actualmente Pere Ibarra). Es precisamente aquí donde se constituyó el museo arqueológico municipal, bajo la dirección de Alejandro Ramos Folqués, archivero municipal, como hemos señalado antes, y propietario del yacimiento de La Alcudia.

Tras la muerte de la viuda de Ibarra, en 1946, vendida la casa por sus herederos, la colección fue empaquetada en cajas y almacenada en diversos locales municipales. La documentación y los libros acabarían en el archivo y en la biblioteca local, creada ésta en agosto de 1939, y los objetos fueron pasando amontonados de dependencia en dependencia. Solo una pequeña parte pasaría a exponerse en el museo municipal, instalado en el parque municipal.

Habrá que esperar a 1980 para que Rafael Ramos Fernández, director del entonces Museo Arqueológico Municipal, emprenda la restauración parcial de la colección, con vistas a la muestra “Exposición de la colección de D. Pedro Ibarra”, celebrada entre diciembre de 1980 y enero de 1981. A partir de ese momento, la colección se trasladó a las dependencias del museo, instalado en ese momento en el palacio de Altamira, donde se exponía, como ahora, una mínima parte de las piezas. El resto de lo que queda actualmente de la colección Ibarra, se conserva en los almacenes del actual MAHE.

El MAHE también exhibe alguna pieza de los trabajos arqueológicos realizados por el hermano mayor de Pedro Ibarra, Aureliano Ibarra y Manzoni (1834-1890), como la figura del Eros dormido de la villa de Algorós, hallado en 1862. No obstante, se debe señalar que la colección de antigüedades de Aureliano fue vendida por su hija, tras su muerte, al Museo Arqueológico Nacional, donde actualmente se conserva.

 

El museo municipal

Como hemos señalado, el primer museo municipal, como tal, se encontraba en el parque municipal. En 1953, se acondiciona a este efecto el pabellón central construido, en 1946, con motivo de la I Feria de la Industria, Agricultura y Artesanía (actual Centro de Visitantes). El edificio acogía parte del legado de Pedro Ibarra, aportaciones del yacimiento de La Alcudia y de otros yacimientos del término, desde piezas de época prehistórica hasta cerámicas andalusíes procedentes del subsuelo de la ciudad.

Se debe señalar, que en 1948 se celebra en Elche el IV Congreso Arqueológico del sudeste Español. Es entonces cuando Alejandro Ramos Folqués funda un museo en La Alcudia. A partir de ese momento, los materiales de las excavaciones del yacimiento permanecerán in situ, no ingresando los materiales en el museo municipal.

Éste, por su parte, se mostraría claramente insuficiente para albergar los materiales de las distintas excavaciones realizadas en el término, como las piezas procedentes de la excavación realizada en el parque municipal, de donde procede la escultura ibérica de la esfinge, hoy en una de las salas del MAHE; o el gran conjunto de materiales eneolíticos, con abundantes vasos campaniformes, procedentes de las tres campañas realizadas en el yacimiento de El Promontori; o las piezas prehistóricas de la Cueva de las Arañas del Carabassí y de Caramoro.

 

El Museo Arqueológico Municipal de Elx

Las circunstancias señaladas más arriba, hacen que, tras la restauración parcial del Palacio de Altamira, se traslade el museo a este emplazamiento, que se abrirá al público el 29 de noviembre de 1985. Aquí, por fin, el museo contará con unas instalaciones y con un equipamiento adecuado a su función. No obstante, la museografía de la colección responde al criterio tradicional de exposición de las piezas en orden cronológico con una mínima mediación, museografía bien alejada de las actuales exposiciones, en las que abundan los elementos de interpretación, que contextualizan los objetos en las sociedades que los produjeron y en la época que los vio nacer.

En 1994, el museo recibe el reconocimiento como tal de la Generalitat Valenciana, bajo la denominación de “Museo Arqueológico Municipal de Elx” (DOGV de 28 de marzo de 1994), integrándose en la red de Museos y Colecciones Museográficas Permanentes de la Comunidad Valenciana.

Pero, con el paso de los años, también este edificio se muestra insuficiente para albergar la colección, que aumenta fundamentalmente a raíz de las excavaciones de urgencia a que dan lugar las distintas obras realizadas en la ciudad y alrededores.

 

El Museo Arqueológico y de Historia de Elche “Alejandro Ramos Folqués” (MAHE)

En la gestación del proyecto de remodelación del antiguo museo jugaron principalmente dos factores: la necesidad de ampliación de un espacio que, con el tiempo, se mostraría insuficiente para albergar  y mostrar dignamente los materiales producto de las distintas intervenciones arqueológicas llevadas a cabo en la ciudad; pero también la convicción de la necesidad de adecuar el discurso del museo a una nueva museografía. En este sentido, El proyecto tenía como objetivo prioritario presentar de una manera fácil y didáctica a ciudadanos, escolares y estudiantes el devenir histórico del territorio ilicitano y de las distintas comunidades, que a lo largo del tiempo, se han establecido en el mismo y le han dado forma.

En febrero de 2004, se cerró, por tanto, el museo albergado en el palacio y se iniciaron los trabajos que darían lugar al MAHE.

Una de las primeras actuaciones realizadas fue proceder a la excavación arqueológica del patio de armas del palacio y de las áreas que iban a ocupar las nuevas instalaciones, todas situadas en el espacio de la antigua villa amurallada. La intervención, como se apunta en el apartado dedicado al palacio de Altamira, permitió sacar a la luz la antigua puerta de acceso a la ciudad en época almohade, así como otros restos de la antigua edificación. Asimismo, permitió descubrir un amplio fragmento del lienzo de la muralla islámica en la zona denominada Cases de la Mare de Déu. Todo ello se integra actualmente como zona visitable en el espacio museístico.

De las dos secciones en que se divide el museo, la zona dedicada a la arqueología es una construcción totalmente nueva, aunque con el referente de parte de la antigua muralla de la ciudad. Por su parte, la Sección de Historia se emplaza en el antiguo palacio del señor feudal, edificado a su vez, sobre el antiguo sistema defensivo de origen musulmán.

Si la Sección de Arqueología contó con un amplio espacio diáfano para albergar el rico patrimonio arqueológico de Elche desde el Neolítico hasta la Antigüedad Tardía, en la Sección de Historia se optó por un discurso claramente apoyado en la tecnología, con un número muy limitado de piezas, en el que el propio edificio acompaña el recorrido por los episodios históricos más relevantes de la vida de la ciudad.

El museo fue inaugurado el 18 de mayo de 2006, coincidiendo con la celebración del Día Internacional de los Museos. También fueron programadas diversas exposiciones y actividades, dentro del proyecto denominado “De Ilici a Elx 2006”. De todos los eventos, el que sin duda despertó más expectación fue la exhibición en la ciudad de la Dama de Elche, cedida durante seis meses por el Museo Arqueológico Nacional, y que fue instalada en una sala de la torre del homenaje, especialmente preparada para ello. La presencia del busto en Elche fue un acicate para visitar el museo recién inaugurado, que recibió 380.000 visitantes en su primer año de apertura.

El actual museo, además de las salas de exhibición, cuenta con almacenes de piezas, área de didáctica, departamento de restauración y de documentación, biblioteca, y oficinas administrativas.

 

Bibliografía:

ÁLVAREZ FORTES, ANA Mª, LARA VIVES, Gabriel, Justificación para la defensa de la candidatura del MAHE a mejor museo europeo del año 2008 (EMYA, 2008), 2008 (trabajo inédito).

CASTAÑO I GARCÍA, Joan, Els germans Aurelià i Pere Ibarra: cent anys en la vida cultural d’Elx (1834-1934), Alacant, Universitat d’Alacant, 2002

RAMOS FERNÁNDEZ, Rafael, El Museo Arqueológico de Elche, Ayuntamiento de Elche, 1987.

Museos arqueológicos de Elche y La Alcudia, Vicent García Editores, 1989

Museo Arqueológico Municipal Alejandro Ramos Folqués de Elche, Ajuntament d’Elx, 1993