Caddy Adzuba lucha por la libertad de prensa y los derechos humanos en República Democrática del Congo, el país con más violaciones del mundo, donde el cuerpo de la mujer es utilizado como campo de batalla. 

Además de denunciar la atrocidades, Caddy es presidenta de AFIDEP, una asociación que ayuda a mujeres y niños en su región (Kivu sur). Su objetivo es facilitar la reinserción sociolaboral a mujeres desmovilizadas de las milicias rebeldes, en muchos casos víctimas de violencia sexual. También trabajan con niños abandonados que viven en la calle, buscando la mejor forma de suplir la pérdida de su familia.

El esfuerzo de Caddy y su defensa de los más débiles ha sido objeto de este merecido reconocimiento, que contribuirá a difundir su labor y debe servir de ejemplo en todas partes.

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